Rosa de fuego

Rosa de fuego
Me la dio un dragón negro,
enorme y diminuto,
terrible e insignificante.
Ni él quería dármela ni yo tomarla.
Escapó de sus fauces un día
y hoy arde en mi alma.
Rosa de fuego
¿La consumirá el tiempo cómo a las otras?

Autor: Maite Mateos